Relación con la fatiga y el entorno externo
El esfuerzo por enfocar puede exacerbar síntomas de ojo seco, especialmente en el clima de Monterrey. Esta irritación constante, si no se trata, puede derivar en inflamaciones como la blefaritis o la aparición de un orzuelo recurrente. Asimismo, la superficie puede verse afectada por infecciones oculares, conjuntivitis o una queratitis si existe un uso inadecuado de lentes de contacto. Incluso crecimientos externos como el pterigión requieren vigilancia, ya que cualquier alteración en la córnea modifica la forma en que la luz entra al ojo miope.
