Interacción con patologías de la superficie y el cristalino
Un cuadro de uveítis persistente puede alterar la dinámica de la superficie ocular, agravando problemas preexistentes de blefaritis o favoreciendo la aparición de una queratitis secundaria. Asimismo, el uso prolongado de corticoides para controlar la inflamación o la enfermedad misma pueden acelerar la formación de cataratas. Es vital que el especialista diferencie estos síntomas de irritaciones comunes como un orzuelo, un pterigión inflamado o simples infecciones oculares, ya que la uveítis requiere una intervención inmunológica o esteroidea mucho más profunda.
